Sobre Mar de Copa
Una historia de superación, gastronomía creativa y la pasión por hacer de Copacabana un lugar aún más especial.
Nuestra historia
Mar de Copa nació de una visión audaz: transformar quioscos en el paseo de Copacabana en una referencia en atención y hospitalidad. En un contexto de crisis, cuando muchos retrocedieron, elegimos avanzar — con respeto por la cultura carioca, compromiso con la excelencia y fe en el poder de una buena mesa para acercar personas.
Desde el primer día, cada detalle fue pensado para crear momentos de encanto. Desde la elección de ingredientes hasta la formación de nuestros tripulantes, desde la curaduría musical hasta la vista que enmarca cada comida — todo existe para que cada visita a Mar de Copa sea memorable.
Fuimos el primer quiosco del paseo en ofrecer un ambiente familiar que cuenta con un espacio kids. Y sobre todo, construimos una comunidad de personas que encuentran aquí un lugar para celebrar, pertenecer y crear recuerdos.
De Copacabana para el mundo, seguimos con la misma pasión del primer día: sazonar el mundo con sabor, cultura y hospitalidad genuina.
Misión
Sazonar el mundo a través de una gastronomía creativa, valorando nuestros sabores y cultura carioca, proporcionando momentos de felicidad y colaborando siempre por un mundo mejor.
Visión
De Copacabana para el mundo, ser referencia en atención, inspiración gastronómica y orgullo carioca.
Valores
- Apasionados por servir
- Comportamiento íntegro, amable y transparente
- Innovación e iniciativa
- Compromiso y profesionalismo
- Trabajo en equipo
- Valoración de las personas
Premios y Reconocimiento
Reconocidos con múltiples premios, la mayoría en la categoría gastronómica. Cada logro refleja el compromiso de nuestros tripulantes con la excelencia.
Nuestros Tripulantes
Cada miembro de nuestro equipo es apasionado por servir. Son ellos quienes transforman visitas en experiencias inolvidables.
El equipo de Mar de Copa está formado por profesionales comprometidos, amables y orgullosos de representar la cultura carioca. Aquí, llamamos a cada colaborador tripulante — porque juntos navegamos en la misma dirección.
